lunes, 13 de octubre de 2008

Aquella enorme barrera

Por más que luche, por más que lo intente, siempre habrá una gran barrera que esa damisela está dispuesta a jamás tirar abajo, ella está al otro lado, negándose a la vida, negándose a lo que su corazón dicta, en un oscuro mar de agonía, su alma pide clemencia ante sus actos y razonamientos, los cuales planifica sin preguntarle ni a esta ni a su corazón, y a pesar de que su alma es pura, buena y humilde; que es lo que sobresale de toda aquella oscuridad, sin maldad alguna y sin intensiones de dañar a nadie, se etiqueta a sí misma como la peor de las condenas. Sin comprender que del otro lado de aquella muralla, existe alguien, aquél caballero que aguarda cada minuto por ella, que mantiene la esperanza, pero que finalmente, poco a poco, comienza a cansarse, y se debilita, ese alguien que estuvo dispuesto a luchar, se extingue poco a poco, ante la idea de simplemente, no hacerla comprender jamás.

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